VALENTINO

La llegada de
una leyenda


Ahora México tiene toda la magia de Valentino Beauty, una de las casas de moda más prestigiadas a nivel mundial que hoy presenta dos nuevas fragancias que le abren paso en el país.


Bienvenido,
Valentino


Cuando los tiempos cambian, esta casa italiana sabe cómo ser parte de esa historia, esta vez, con el nacimiento de Valentino Beauty, un espacio de creación en donde las reglas se rompen para dar paso a una cultura en la que todos tenemos un lugar. Esta vorágine de ideas renovadas llegó a México y está por seducirnos.

Hermosa
atemporalidad

Teniendo como eje la visión de Pierpaolo Piccioli, esta maison construye el futuro pero honrando siempre su pasado y a Roma, la ciudad que le vio nacer en 1960. “La moda es sobre un momento, la belleza es sobre la eternidad”, declara el también director creativo de la marca que hoy retoma su romance, los colores y la artesanía con un aire contemporáneo.


La ciudad eterna


Roma existe en el imaginario mundial como un referente de glamour que mezcla lo antiguo con lo moderno en una perfecta armonía de belleza, una historia contada hoy por Valentino a través de Born in Roma, fragancia que lleva en su interior esa actitud que nos hace celebrar nuestra propia existencia.


Born in Roma, Donna


Las maestras de la perfumería Amandine Marie y Honorine Blanc fueron las autoras de la versión femenina de esta fragancia que desemboca en una fiesta floral en haute couture. Para su creación se usaron las mejores flores de jazmín del mundo, sumando vainilla Bourbon, pimienta rosa y notas de madera, un resultado irreverente.

Born in Roma, Uomo


La versión masculina está firmada por los maestros Antoine Maisondieu y Guillaume Flavigny, quienes imprimieron modernidad y sofisticación a la fragancia. Elaborado con jengibre, sal mineral, hojas de violeta y notas de madera, el arte en este perfume se deja sentir como un viaje por la ciudad capturado en una hermosa botella.


Aristopunk, un nuevo
paradigma



Así es como Valentino muestra su refrescante propuesta ante una generación que se enorgullece de sus raíces, de su cultura y que abraza las diferencias más allá de lo que antes se consideraba bello. Esta individualidad, es capaz de convertir lo ordinario en extraordinario del mismo modo en que lo hace Born in Roma.